En España han llegando las vacaciones de verano, un momento ideal para comenzar o quizás retomar la práctica de mindfulness en todo lo que haces… ¡y es divertido hacerlo en la familia! Te propongo algunas ideas, deseo que las disfrutas.

 

Ideas para aplicar la atención plena durante las vacaciones:

  • Al despertarse. Poner la atención plenamente en el momento de despertar: como te sientes, que piensas, como está tu cuerpo, que hay alrededor… Al acostarte por la noche puedes hacer lo mismo.
  • Al comer y beber. Estar aquí y ahora cuando comes o bebes algo: oliendo, observando, saboreando, sintiendo… Cuando desayunas, cuando tomas un café, un té, un zumo o un vaso de agua, comiendo un helado o una fruta, en la comida y la cena. A los niños les encanta participar en esta actividad.
  • Al desplazarse. Fijarse en todos los detalles cuando te desplazas, atento con todos tus sentidos: cuando camináis en la calle, en el bosque o en la playa. Atención en tu respiración conduciendo en el coche, viajando en el bus, metro, tren o avión.
  • Ejercicio físico. Estar atento de tu respiración, tu cuerpo, pensamientos al practicar ejercicio físico: haciendo senderismo, corriendo o haciendo footing, en el gimnasio, cuando estás nadando, practicando yoga, tai chi, o chi kung, navegando en el mar, jugando padel o tenis.
  • Al esperar. Hacer el escaneo corporal o atención a la respiración cuando estás esperando a alquién, en una cola de una tienda o en un restaurante, en un atasco de tráfico, en el médico o el dentista, el semáforo, el bus, el metro, el avión,
  • PROA. Puedes introducir momentos espontáneos de pausa (“el botón de parar”) para toda la familia, por ejemplo al hacer soñar una campanita, al decir las palabras acordadas o en el momento que suena la campana aleatoria de una APP de mindfulness. Entonces, introducimos una pausa consciente (PROA = parar, respirar, observar y actuar/seguir)
  • Actividades y ocio. El Mindfulness puede estar en todas tus actividades… también en tus pasatiempos. Por ejemplo, cuando estás trabajando el jardín, cuidando tu huerto (urbano), observar la naturaleza, leyendo tu libro favorito, jugando ajedrez, tejiendo, tomar el sol en la playa….
  • Escuchar con atención. Ahora que tenemos mucho tiempo para pasarlo juntos, podemos probar a escuchar con atención a nuestra pareja, nuestros amigos, hijos o otros familiares o cualquier otra persona. Sin interumpir, sin llevar la conversación a tu tema, sin cortar ni pensar en que vas a responder… simplemente escuchar totalmente abierto al otro… hasta que ha acabado.
  • Cuidarse. Es importante cuidarnos… dedicar tiempo suficiente a nosotros mismos. ¡No hay mejor momento para cuidarse que las vacaciones! Dedicar atención a nuestro cuerpo cuando nos duchamos o tomamos un baño, ser consciente de afeitarnos, maquillarnos. Ir a la cama cuando tu cuerpo indica que estás cansado, hidratarte cuando te avisa que tiene sed, limitar la exposición solar cuando tu piel dice que ya es suficiente por hoy, nutrirte de relaciones y experiencias que te aportan bienestar y tranquilidad.
  • Revisar tus prioridades. No viene mal revisar cada año cuales son las cosas que realmente son importantes para ti. Durante las vacaciones puedes tomar el tiempo para hacer una lista de tus prioridades, por ejemplo cuidar tu salud, dedicarte tiempo a ti mismo, dedicar tiempo a tus hijos, pareja o otros familiares, estar en un trabajo que te gusta, realizar algun sueño, dedicar tiempo a algun pasatiempo o deporte que te encanta, viajar y ver el mundo… Una vez que has definido qué es importante para ti, puedes revisar si últimamente le dedicas a estas cosas suficiente tiempo. Si no es así, igual es el momento de introducir algún cambio después de las vacaciones. Recuerda que aquello en lo que pones tu atención, es lo que crece en tu vida.

Consulta la programación de nuestras formaciones para formarte como Instructor de Mindfulness para niños y jóvenes.

[sg_popup id=1]
A %d blogueros les gusta esto: